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Tomando sol en la alberca (Relato homo)

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Tomando sol en la alberca (Relato homo)

Es sábado y Daniel solo quiere descansar de la preparatoria. Toda la semana ha ejecutado diversas actividades tanto físicas como mentales que han puesto a prueba la capacidad que posee. Todos creen que es muy tímido e inocente, pero no es así….

Daniel con otro amigo deciden ir a tomar sol en la alberca. Ambos si tapujos se desnudan y como dos adolescentes en transición hacia la adultez, normales, se acuestan en la silla de extensión a descansar.

El amigo de Daniel comienza a colocar en su cuerpo bloqueador y le manifiesta a Daniel que si desea aplicarse. Obviamente el dice: si , por favor, que el sol está acabando con mi piel. El amigo de Daniel se aproxima y no le entrega el bloqueador, sino que el mismo comienza a esparcirlo. Wao, le dice Daniel, que suaves son tus manos. El joven se concentra en la aplicación y comienza a propinarle un delicioso masaje: pasa las manos por el cuello, luego por todo el torso, las piernas y por último el pene.

Al llegar al pene, lo toma con su mano izquierda y comienza no a masajearlo con fines de aplicar el bronceador sino a masturbarlo: coloca el pene con el glande en dirección a él, es decir de manera horizontal y comienza a deslizar el prepucio del pene de Daniel no suavemente sino con fuerza y velocidad. Daniel no se opone solo abre sus piernas para que el trabajo sea más fácil. Daniel solo gime y gime con fuerza; su amigo al darse cuenta de que pronto eyaculará Daniel acerca su rostro y acelera los movimientos. Daniel estalla y todo el semen es esparcido en la cara de su amigo. Uff que rico no.

Daniel exhausto de placer cree que todo ha terminado: su amigo antes de que Daniel pueda reaccionar lo levanta, toma su lugar y lo clava en el pene ya erecto. Daniel queda sorprendido porque él acostumbraba  a tomar el control. Su amigo está acostado sobre la silla de extensión y Daniel sentado de espaldas hacia el siendo penetrado: Su ano no opuso resistencia a ese pene de 22 cm, que sintió que desgarrabas sus entrañas pero le propinaba el placer más espectacular de toda su vida.

A un costado de la alberca estaba otro joven observando la escena. Estaba masturbándose y tal era su erección que siente que no puede más. Se acerca y sin mediar palabras se introduce en su boca el pene de Daniel que aunque tenía 15 cm era grueso y venoso. Comienza a darle a Daniel una succión rápida, el pene tocaba la glotis de su garganta, a su vez al llegar a la base del pene sacaba una porción de su lengua y lamía los testículos.

Daniel está en shock porque le están propinando el placer más grande de su vida. Ese joven que tenía el pene de Daniel en su boca, se retira antes de que eyacule y en esa misma posición y sin sacar el pene del amigo de Daniel, eleva las piernas del mismo y se inclina de tal manera que introduce con fuerza su pene, también de 22 cm. El ano de Daniel opone resistencia pero el otro joven empuja con fuerza y aunque maltrata el interior del ano de Daniel logra que el pene entre. Ahora Daniel es penetrado sin piedad por dos hombres.

Daniel grita de dolor y gime de placer, nadie jamás lo había dominado de tal manera que no pudiese protestar u oponer resistencia. Los dos jóvenes sincronizan los movimientos y luego de un tiempo, el que está sentado estalla en el interior de Daniel. El otro al sentir su pene siendo invadido por el semen también eyacula. Ambos vierten en el interior del ano de Daniel todo el semen.

Se retiran y liberan a Daniel quien casi no puede caminar por el dolor pero sin embargo desea más. Con el ano expulsando semen toma una botella de gaseosa que tiene a su alcance y comienza a dar el cierre del encuentro. Se inclina frente a los dos jóvenes, específicamente en cuatro y comienza a introducir la botella en su ano lubricado por el semen. Comienza a penetrarse salvajemente, rápido. Del interior del ano emana no solo el resto del semen sino un poco de sangre ya que su esfínter había sido expandido.

Decide cambiar de posición, se sienta en el piso con las piernas abiertas de frente a ellos y comienza a masturbarse y a su vez a introducirse la botella. Aumenta la velocidad de la masturbada y estalla de placer regando en todo su cuerpo su propio semen. Con la mano izquierda recoge el semen, saca la botella de su ano, la cubre con su semen y la introduce en su boca: está degustando su propio semen y sangre y el semen de los dos jóvenes.

Uff que escena. Agotados los tres se lanzan a la alberca  para refrescarse y continuar con su día de descanso…..

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Comentarios Tomando sol en la alberca (Relato homo)

es muy exitante tu relato me gusta mucho el tubo la fantasia que yo he soñado por mucho tiempo meterme dos penes en mi ano....
junior ramirez junior ramirez 01/12/2010 a las 15:58

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